lunes, 23 de agosto de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
El amor desea, el temor evita.
El amor prolongado es posible -aun siendo un amor feliz- porque no es fácil poseer a un ser humano hasta el final, conquistarlo hasta el final -siempre se abren fondos nuevos, cuartos traseros del alma nuevos, aún no descubiertos, y también hacia ellos alarga sus manos la infinita ansia posesiva del amor-. Pero el amor finaliza tan pronto como sentimos un ser como limitado.
Lo que más nos aproxima a una persona es esa despedida, cuando acabamos separándonos, porque el sentimiento y el juicio no quieren ya marchar juntos; y aporreamos con violencia el muro que la naturaleza ha alzado entre ella y nosotros.
Lo que más nos aproxima a una persona es esa despedida, cuando acabamos separándonos, porque el sentimiento y el juicio no quieren ya marchar juntos; y aporreamos con violencia el muro que la naturaleza ha alzado entre ella y nosotros.
domingo, 4 de julio de 2010
Poco se Sabe
yo no sabía que
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos
miércoles, 23 de junio de 2010
sábado, 19 de junio de 2010
Podía ser (Y no fué)
Podía ser, podía ser y no fue,
por la distancia, por el correo, por mi vagancia.
Podía ser, podía ser y no fue,
por los aviones, por nacimientos, por defunciones,
por estrategia y andar metido en revoluciones.
Tenía que ser así, tenía que ser así
y no me lo acabo de tragar.
Tenía que ser así
ya el tango se acabó y yo no he parado de llorar.
Y a veces la maldigo, y a veces la comprendo,
y a veces como hoy, me hago el supernintendo.
Podía ser, podía ser y no fue,
por mi inconsciencia, por mi familia y la convivencia.
Podía ser, podía ser y no fue,
por la vivienda, por días a oscuras y otras jodiendas
por no advertirme que tus sueños no tienen riendas.
por la distancia, por el correo, por mi vagancia.
Podía ser, podía ser y no fue,
por los aviones, por nacimientos, por defunciones,
por estrategia y andar metido en revoluciones.
Tenía que ser así, tenía que ser así
y no me lo acabo de tragar.
Tenía que ser así
ya el tango se acabó y yo no he parado de llorar.
Y a veces la maldigo, y a veces la comprendo,
y a veces como hoy, me hago el supernintendo.
Podía ser, podía ser y no fue,
por mi inconsciencia, por mi familia y la convivencia.
Podía ser, podía ser y no fue,
por la vivienda, por días a oscuras y otras jodiendas
por no advertirme que tus sueños no tienen riendas.
miércoles, 16 de junio de 2010
Tatuaje (kon la plumilla del aliento)

Cantaba en mi cama canciones de cuna
y en algunas noches ladraba a la luna.
Dejaba en mis frisos y en mis alquitrabes
todos sus vestigios, su pluma de ave.
Me volaba el coco, con sus sahumerios
y versículos falsos de los evangelios.
Basta de nombrarme lugares comunes,
yo te doy mi vida, tu me das tus lunes.
Voy a tatuar mi número en tu piel
con la plumilla del aliento,
y acabaré violándote después,
pero con tu consentimiento.
En juicios sumarios era apabullante
su mirada ingenua era un atenuante.
Ella se codeaba con los delincuentes
y nadie archivaba sus antecedentes.
Por hacerla mía vendí mi alma al diablo
y una noche de esas blandió su venablo.
Me atravesó el pecho mientras me mordía
con ensañamiento, con alevosía.
lunes, 14 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
¿Te salvas?
No te quedes sin móvil al borde del camino;
no congeles el júbilo; no quieras con desgana;
no te salves ni ahora ni nunca, no te salves;
no te llenes de calma; no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo;
no dejes caer los párpados, pesados como juicios; no te quedes sin labios; no te duermas sin sueño;
no te pienses sin sangre; no te juzgues sin tiempo.
Pero si pese a todo no puedes evitarlo y congelas el júbilo, y quieres con desgana, y te salvas ahora y te llenas de calma, y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo, y dejas caer los párpados pesados como juicios, y te quedas sin labios y te duermes sin sueño, y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo, y te quedas sin móvil al borde del camino, y te salvas; entonces... no te quedes conmigo.
no congeles el júbilo; no quieras con desgana;
no te salves ni ahora ni nunca, no te salves;
no te llenes de calma; no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo;
no dejes caer los párpados, pesados como juicios; no te quedes sin labios; no te duermas sin sueño;
no te pienses sin sangre; no te juzgues sin tiempo.
Pero si pese a todo no puedes evitarlo y congelas el júbilo, y quieres con desgana, y te salvas ahora y te llenas de calma, y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo, y dejas caer los párpados pesados como juicios, y te quedas sin labios y te duermes sin sueño, y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo, y te quedas sin móvil al borde del camino, y te salvas; entonces... no te quedes conmigo.
sábado, 5 de junio de 2010
Táctica y Estrategia
Mi táctica es mirarte,
Aprender como sos,
Quererte como sos,
Mi táctica es hablarte y escucharte,
Construir con palabras un puente indestructible.
Mi táctica es quedarme en tu recuerdo,
No se como ni con que pretexto pero quedarme en vos.
Mi táctica es ser franco y saber que sos franco
Y que no nos vendamos simulacros
Para que entre los dos no haya telón ni abismos.
Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple.
Mi estrategia es que un día cualquiera,
No se como ni se con que pretexto,
Por fin me necesites.
Mario Benedetti
"¿Cómo amar sin poseer?
¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire?
Amar es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo, para transformar su vida en tu vida... "
Aprender como sos,
Quererte como sos,
Mi táctica es hablarte y escucharte,
Construir con palabras un puente indestructible.
Mi táctica es quedarme en tu recuerdo,
No se como ni con que pretexto pero quedarme en vos.
Mi táctica es ser franco y saber que sos franco
Y que no nos vendamos simulacros
Para que entre los dos no haya telón ni abismos.
Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple.
Mi estrategia es que un día cualquiera,
No se como ni se con que pretexto,
Por fin me necesites.
Mario Benedetti
"¿Cómo amar sin poseer?
¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire?
Amar es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo, para transformar su vida en tu vida... "
lunes, 31 de mayo de 2010
Palabras...
Todo lo que se pueda decir es mentira;
el resto es silencio.
Sólo que el silencio no existe.
Las palabras no hacen el amor,
hacen la ausencia.
Si digo agua, ¿beberé?
Si digo pan, ¿comeré?
Lo que pasa con el alma es que no se ve.
Lo que pasa con el espíritu es que no se ve.
¿De dónde viene esa conspiración de invisibilidad?
Ninguna palabra es visible.
el resto es silencio.
Sólo que el silencio no existe.
Las palabras no hacen el amor,
hacen la ausencia.
Si digo agua, ¿beberé?
Si digo pan, ¿comeré?
Lo que pasa con el alma es que no se ve.
Lo que pasa con el espíritu es que no se ve.
¿De dónde viene esa conspiración de invisibilidad?
Ninguna palabra es visible.
martes, 18 de mayo de 2010
Al Menos...
Ella dice que me ama aunque no quiere que
yo sea el único hombre que duerma en su cama.
Y yo me trago el inmenso dolor
de no ser exclusivo en su alma.
Cuando yo tomo su mano en la calle
no me importa que hable de Bosnia o Timor Oriental
ni que sea terrorista
y se empeñe en hablarme en su lengua natal.
Ay, amor, amor, ya yo he aprendido
a no hacerme tu marido
y aunque ni pueda ser tu novio quiero tu amor a trois
y llévame por la izquierda en este temporal.
Ay, amor, amor, si no eres mía
al menos dame utopías,
pásame tus causas perdidas y como algo vital
sálvame de vez en cuando de mi soledad.
Aunque seas tan solidaria, tan sindicalista
yo te seguiré en tu activismo ancestral
a esas manifestaciones
y te ayudaré a empapelar la ciudad.
Aunque seas tan feminista y te gusten las chicas
nada va a impedirme que te pueda amar
y hasta prometo aprender de memoria
el libro de Simone de Beauvoir.
Utopías - Frank Delgado
yo sea el único hombre que duerma en su cama.
Y yo me trago el inmenso dolor
de no ser exclusivo en su alma.
Cuando yo tomo su mano en la calle
no me importa que hable de Bosnia o Timor Oriental
ni que sea terrorista
y se empeñe en hablarme en su lengua natal.
Ay, amor, amor, ya yo he aprendido
a no hacerme tu marido
y aunque ni pueda ser tu novio quiero tu amor a trois
y llévame por la izquierda en este temporal.
Ay, amor, amor, si no eres mía
al menos dame utopías,
pásame tus causas perdidas y como algo vital
sálvame de vez en cuando de mi soledad.
Aunque seas tan solidaria, tan sindicalista
yo te seguiré en tu activismo ancestral
a esas manifestaciones
y te ayudaré a empapelar la ciudad.
Aunque seas tan feminista y te gusten las chicas
nada va a impedirme que te pueda amar
y hasta prometo aprender de memoria
el libro de Simone de Beauvoir.
Utopías - Frank Delgado
Ke Despierte el Leñador
Eres hermosa y ancha Norte América.
Vienes de humilde cuna como una lavandera,
junto a tus ríos, blanca.
Edificada en lo desconocido,
es tu paz de panal lo dulce tuyo.
Amamos tu hombre con las manos rojas
de barro de Oregón, tu niño negro
que te trajo la música nacida
en su comarca de marfil:
amamos tu ciudad, tu substancia,
tu luz, tus mecanismos, la energía
del Oeste, la pacífica
miel, de colmenar y aldea,
el gigante muchacho en el tractor,
la avena que heredaste
de Jefferson, la rueda rumorosa
que mide tu terrestre oceanía,
el humo de una fábrica y el beso
número mil de una colonia nueva:
tu sangre labradora es la que amamos:
tu mano popular llena de aceite.
( ... )
IV.
Pero si armas tus huestes, Norte América,
para destruir esa frontera pura
y llevar al matarife de Chicago
a gobernar la música y el orden
que amamos,
saldremos de las piedras y del aire
para morderte:
saldremos de la última ventana
para volcarte fuego:
saldremos de las olas más profundas
para clavarte con espinas:
saldremos del surco para que la semilla
golpee como un puño colombiano,
saldremos para negarte el pan y el agua,
saldremos para quemarte en el infierno.
Vienes de humilde cuna como una lavandera,
junto a tus ríos, blanca.
Edificada en lo desconocido,
es tu paz de panal lo dulce tuyo.
Amamos tu hombre con las manos rojas
de barro de Oregón, tu niño negro
que te trajo la música nacida
en su comarca de marfil:
amamos tu ciudad, tu substancia,
tu luz, tus mecanismos, la energía
del Oeste, la pacífica
miel, de colmenar y aldea,
el gigante muchacho en el tractor,
la avena que heredaste
de Jefferson, la rueda rumorosa
que mide tu terrestre oceanía,
el humo de una fábrica y el beso
número mil de una colonia nueva:
tu sangre labradora es la que amamos:
tu mano popular llena de aceite.
( ... )
IV.
Pero si armas tus huestes, Norte América,
para destruir esa frontera pura
y llevar al matarife de Chicago
a gobernar la música y el orden
que amamos,
saldremos de las piedras y del aire
para morderte:
saldremos de la última ventana
para volcarte fuego:
saldremos de las olas más profundas
para clavarte con espinas:
saldremos del surco para que la semilla
golpee como un puño colombiano,
saldremos para negarte el pan y el agua,
saldremos para quemarte en el infierno.
viernes, 14 de mayo de 2010
Los Niños Muertos
(“Por la Casa de Campo
y el Manzanares
quieren pasar los moros.
¡No pasa nadie!”
No pasa nadie, no,
no pasa nadie,
sólo pasa la muerte
que va a buscarles.)
MURIERON como todos los niños sin preguntar de qué y porqué morían.
A las 10 de la noche los aviones negros arrojaron bengalas como en la verbena.
Al espía que hizo señales desde una ventana le agujerearon el cráneo.
La muerte, con traje de luces, dio varias vueltas por la ciudad.
A las 10 y 2 minutos un estruendo redondo siguió a cada silbido.
Los tranvías se lanzaron a la carrera y un espacial azul agonizante.
El primer muerto falso fue un maniquí desvelado amarillo.
Todos los grifos de la ciudad fueron abiertos, todos los vidrios se arrugaron.
El espía apretaba en su mano un plano del Museo y un trabuco.
En las mansiones incautadas los señores de los óleos parecían decir: “No nos dejéis”.
Los periodistas extranjeros hicieron cola para ver a la primera señorita muerta.
Los pianos cerrados de pronto con el ruido del féretro desplomado,
el olor del jardín mezclado al del humo y la carne chamuscada,
el hombre que precisamente a esa hora va en busca de la comadrona,
la estatua sin cabeza con un letrero que decía Peluquero de Señoras,
el ladrido de los perros más solo que nunca al fondo de los corredores,
todo pasó rápidamente, como en el cine, cuando aún se oía el zumbido de la avispa gigante.
Los niños muertos por juguetes, asesinados por grandes mercados armados,
con los que ellos soñaban cada noche, fueron recogidos al alba sin mercados,
sin máscaras sueltas, sin churros, sin canciones (fue la primera vez),
sin caballos blancos, sin manicuras, sin timbres de relojes, entre ambulancias,
linternas, sábanas, delegados del gobierno, funebreros y vírgenes llorando.
La sangre de los primeros niños muertos corrió toda la noche.
Cada niño tenía un número sobre el pecho, el 7, el 9, el 104, el 1,
pero la sangre corrió y se hizo río y fue una sola entonces,
la primera que corrió por los canales del sobresalto y el rencor.
En la tierra por ella regada en la noche creció la rosa de la pólvora,
la rosa que hoy vigila las puertas de Madrid y cuando se acerca la avispa
lanza contra ella sus furiosos pétalos junto a los hombres que sonríen,
a nuestros bravos soldados que sonríen porque saben porqué pelean y mueren.
_____________
buenisisisisimo
Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana. Eduardo Galeano
y el Manzanares
quieren pasar los moros.
¡No pasa nadie!”
No pasa nadie, no,
no pasa nadie,
sólo pasa la muerte
que va a buscarles.)
MURIERON como todos los niños sin preguntar de qué y porqué morían.
A las 10 de la noche los aviones negros arrojaron bengalas como en la verbena.
Al espía que hizo señales desde una ventana le agujerearon el cráneo.
La muerte, con traje de luces, dio varias vueltas por la ciudad.
A las 10 y 2 minutos un estruendo redondo siguió a cada silbido.
Los tranvías se lanzaron a la carrera y un espacial azul agonizante.
El primer muerto falso fue un maniquí desvelado amarillo.
Todos los grifos de la ciudad fueron abiertos, todos los vidrios se arrugaron.
El espía apretaba en su mano un plano del Museo y un trabuco.
En las mansiones incautadas los señores de los óleos parecían decir: “No nos dejéis”.
Los periodistas extranjeros hicieron cola para ver a la primera señorita muerta.
Los pianos cerrados de pronto con el ruido del féretro desplomado,
el olor del jardín mezclado al del humo y la carne chamuscada,
el hombre que precisamente a esa hora va en busca de la comadrona,
la estatua sin cabeza con un letrero que decía Peluquero de Señoras,
el ladrido de los perros más solo que nunca al fondo de los corredores,
todo pasó rápidamente, como en el cine, cuando aún se oía el zumbido de la avispa gigante.
Los niños muertos por juguetes, asesinados por grandes mercados armados,
con los que ellos soñaban cada noche, fueron recogidos al alba sin mercados,
sin máscaras sueltas, sin churros, sin canciones (fue la primera vez),
sin caballos blancos, sin manicuras, sin timbres de relojes, entre ambulancias,
linternas, sábanas, delegados del gobierno, funebreros y vírgenes llorando.
La sangre de los primeros niños muertos corrió toda la noche.
Cada niño tenía un número sobre el pecho, el 7, el 9, el 104, el 1,
pero la sangre corrió y se hizo río y fue una sola entonces,
la primera que corrió por los canales del sobresalto y el rencor.
En la tierra por ella regada en la noche creció la rosa de la pólvora,
la rosa que hoy vigila las puertas de Madrid y cuando se acerca la avispa
lanza contra ella sus furiosos pétalos junto a los hombres que sonríen,
a nuestros bravos soldados que sonríen porque saben porqué pelean y mueren.
_____________
buenisisisisimo
Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana. Eduardo Galeano
Los Sueños de los Niños Inventando Paises
“Cuando paso frente de un local donde
exponen pinturas de niños, sigo de largo.”
BATLLE PLANAS
PORQUE el niño conserva todos los libres bríos
de la invención, baraja sus monstruos increíbles
y sus enloquecidos ángeles.
La bárbara inocencia sin prejuicios de la primera pureza
y el espléndido caos, el delirio de la razón, la fantasía.
El niño es el primer surrealista.
Y crece es hombre, y sigue viviendo más no sabe
y quien lo lleva adentro así lo ignora.
A veces, de manera sutil, eso supongo,
en cada acto adulto la infancia nos vigila
-una voz, un suceso rotundo, familiar, una lámpara,
una paloma herida con mensaje-.
Todo hombre en el final minuto de su invierno
piensa en algo lejano cuando muere.
Y la muerte es el último país que el niño inventa.
miércoles, 12 de mayo de 2010
La Luna con Gatillo
Es preciso que nos entendamos.
Yo hablo de algo seguro y de algo posible.
Seguro es que todos coman
y vivan dignamente
y es posible saber algún día
muchas cosas que hoy ignoramos.
Entonces, es necesario que esto cambie.
El carpintero ha hecho esta mesa
verdaderamente perfecta
donde se inclina la niña dorada
y el celeste padre rezonga.
Un ebanista, un albañil,
un herrero, un zapatero,
también saben lo suyo.
El minero baja a la mina,
al fondo de la estrella muerta.
El campesino siembra y siega
la estrella ya resucitada.
Todo sería maravilloso
si cada cual viviera dignamente.
Un poema no es una mesa,
ni un pan,
ni un muro,
ni una silla,
ni una bota.
Con una mesa,
con un pan,
con un muro,
con una silla,
con una bota,
no se puede cambiar el mundo.
Con una carabina,
con un libro,
eso es posible.
¿Comprendéis por qué
el poeta y el soldado
pueden ser una misma cosa?
He marchado detrás de los obreros lúcidos
y no me arrepiento.
Ellos saben lo que quieren
y yo quiero lo que ellos quieren:
la libertad, bien entendida.
El poeta es siempre poeta
pero es bueno que al fin comprenda
de una manera alegre y terrible
cuánto mejor sería para todos
que esto cambiara.
Yo los seguí
y ellos me siguieron.
¡Ahí está la cosa!
Cuando haya que lanzar la pólvora
el hombre lanzará la pólvora.
Cuando haya que lanzar el libro
el hombre lanzará el libro.
De la unión de la pólvora y el libro
puede brotar la rosa más pura.
Digo al pequeño cura
y al ateo de rebotica
y al ensayista,
al neutral,
al solemne
y al frívolo,
al notario y a la corista,
al buen enterrador,
al silencioso vecino del tercero,
a mi amiga que toca el acordeón:
-Mirad la mosca aplastada
bajo la campana de vidrio.
No quiero ser la mosca aplastada.
Tampoco tengo nada que ver con el mono.
No quiero ser abeja.
No quiero ser únicamente cigarra.
Tampoco tengo nada que ver con el mono.
Yo soy un hombre o quiero ser un verdadero hombre
y no quiero ser, jamás,
una mosca aplastada bajo la campana de vidrio.
Ni colmena, ni hormiguero,
no comparéis a los hombres
nada más que con los hombres.
Dadle al hombre todo lo que necesite.
Las pesas para pesar,
las medidas para medir,
el pan ganado altivamente,
la flor del aire,
el dolor auténtico,
la alegría sin una mancha.
Tengo derecho al vino,
al aceite, al Museo,
a la Enciclopedia Británica,
a un lugar en el ómnibus,
a un parque abandonado,
a un muelle,
a una azucena,
a salir,
a quedarme,
a bailar sobre la piel
del Último Hombre Antiguo,
con mi esqueleto nuevo,
cubierto con piel nueva
de hombre flamante.
No puedo cruzarme de brazos
e interrogar ahora al vacío.
Me rodean la indignidad
y el desprecio;
me amenazan la cárcel y el hambre.
¡No me dejaré sobornar!
No. No se puede ser libre enteramente
ni estrictamente digno ahora
cuando el chacal está a la puerta
esperando
que nuestra carne caiga, podrida.
Subiré al cielo,
le pondré gatillo a la luna
y desde arriba fusilaré al mundo,
suavemente,
para que esto cambie de una vez.
Yo hablo de algo seguro y de algo posible.
Seguro es que todos coman
y vivan dignamente
y es posible saber algún día
muchas cosas que hoy ignoramos.
Entonces, es necesario que esto cambie.
El carpintero ha hecho esta mesa
verdaderamente perfecta
donde se inclina la niña dorada
y el celeste padre rezonga.
Un ebanista, un albañil,
un herrero, un zapatero,
también saben lo suyo.
El minero baja a la mina,
al fondo de la estrella muerta.
El campesino siembra y siega
la estrella ya resucitada.
Todo sería maravilloso
si cada cual viviera dignamente.
Un poema no es una mesa,
ni un pan,
ni un muro,
ni una silla,
ni una bota.
Con una mesa,
con un pan,
con un muro,
con una silla,
con una bota,
no se puede cambiar el mundo.
Con una carabina,
con un libro,
eso es posible.
¿Comprendéis por qué
el poeta y el soldado
pueden ser una misma cosa?
He marchado detrás de los obreros lúcidos
y no me arrepiento.
Ellos saben lo que quieren
y yo quiero lo que ellos quieren:
la libertad, bien entendida.
El poeta es siempre poeta
pero es bueno que al fin comprenda
de una manera alegre y terrible
cuánto mejor sería para todos
que esto cambiara.
Yo los seguí
y ellos me siguieron.
¡Ahí está la cosa!
Cuando haya que lanzar la pólvora
el hombre lanzará la pólvora.
Cuando haya que lanzar el libro
el hombre lanzará el libro.
De la unión de la pólvora y el libro
puede brotar la rosa más pura.
Digo al pequeño cura
y al ateo de rebotica
y al ensayista,
al neutral,
al solemne
y al frívolo,
al notario y a la corista,
al buen enterrador,
al silencioso vecino del tercero,
a mi amiga que toca el acordeón:
-Mirad la mosca aplastada
bajo la campana de vidrio.
No quiero ser la mosca aplastada.
Tampoco tengo nada que ver con el mono.
No quiero ser abeja.
No quiero ser únicamente cigarra.
Tampoco tengo nada que ver con el mono.
Yo soy un hombre o quiero ser un verdadero hombre
y no quiero ser, jamás,
una mosca aplastada bajo la campana de vidrio.
Ni colmena, ni hormiguero,
no comparéis a los hombres
nada más que con los hombres.
Dadle al hombre todo lo que necesite.
Las pesas para pesar,
las medidas para medir,
el pan ganado altivamente,
la flor del aire,
el dolor auténtico,
la alegría sin una mancha.
Tengo derecho al vino,
al aceite, al Museo,
a la Enciclopedia Británica,
a un lugar en el ómnibus,
a un parque abandonado,
a un muelle,
a una azucena,
a salir,
a quedarme,
a bailar sobre la piel
del Último Hombre Antiguo,
con mi esqueleto nuevo,
cubierto con piel nueva
de hombre flamante.
No puedo cruzarme de brazos
e interrogar ahora al vacío.
Me rodean la indignidad
y el desprecio;
me amenazan la cárcel y el hambre.
¡No me dejaré sobornar!
No. No se puede ser libre enteramente
ni estrictamente digno ahora
cuando el chacal está a la puerta
esperando
que nuestra carne caiga, podrida.
Subiré al cielo,
le pondré gatillo a la luna
y desde arriba fusilaré al mundo,
suavemente,
para que esto cambie de una vez.
martes, 13 de abril de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
¡¿Viva Amerika?!
Tras la fachada de igualdad creció América
Y vos pensás quizás yo soy, la excepción
Como generaciones de ignorancia, de no pensar
Consumiendo estupidez, sabiendo lo que es,
tan solo porque está
Soñar con el Llanero Solitario y Superman
anhelando el abismo que ofrece el imperialismo
!¿Viva América?!
Porque yo sé que ganamos en Vietnam,
vi a Chuck Norris, Rambo y más,
siempre peleando por la igualdad,
que consta en atomizar, todo rastro de identidad
Colonizar tu ideosincracia tu voluntad.
Alinándote en tu ser, haciendote creer,
que no existe nada más
Ser la puta del Tío Sam,
sin voz, sin dignidad. Olvidado y sentenciado a no
anhelar, el sueño americano entonces...
Y vos pensás quizás yo soy, la excepción
Como generaciones de ignorancia, de no pensar
Consumiendo estupidez, sabiendo lo que es,
tan solo porque está
Soñar con el Llanero Solitario y Superman
anhelando el abismo que ofrece el imperialismo
!¿Viva América?!
Porque yo sé que ganamos en Vietnam,
vi a Chuck Norris, Rambo y más,
siempre peleando por la igualdad,
que consta en atomizar, todo rastro de identidad
Colonizar tu ideosincracia tu voluntad.
Alinándote en tu ser, haciendote creer,
que no existe nada más
Ser la puta del Tío Sam,
sin voz, sin dignidad. Olvidado y sentenciado a no
anhelar, el sueño americano entonces...
viernes, 26 de marzo de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
Emprendimiento Utopiko
Creo que a veces se confunde un poco la idea de hacer las cosas por vos mismo con el concepto de autogestión. Si bien a primera vista parecen ser conceptos exactamente iguales o muy similares que refieren a la misma forma de desarrollarse y hacer las cosas, una observación un poco mas profunda muestra que una esta signada por la necesidad y la acción en sí, mientras que la otra se posa sobre los pilares filosóficos de una forma de desarrollarse y difundir una manera de pensar mas que de hacer las cosas de un determinado modo.
Juguemos un juego. Imaginemos un mundo como el nuestro. Así tal cual: cruel, sádico, egoísta, ambicioso, materialista, manipulado por una única voz unificadora estamental. Ahora imaginémoslo lleno de personas como cualquiera de nosotros. Imaginemos su vida, sus cosas, su espíritu critico, con inquietudes, expectativas, impaciente, curioso, inquisidor, cuestionador, curioso, inquieto un tanto irreverente, insolente y porque no un poco mal educado. Imaginemos que esas mentes inquietas quieren y tiene muchas cosas atoradas para gritar. Imaginemos esas almas entusiastas ávidas de cuestionar y propagar sus interrogantes por ese mundo en busca de muchas otras como ellas. Imaginemos que no encuentran el canal ni la forma de propagarlo. Imaginemos que sus almas inquietas deciden levantarse, dejar de esperar y desarrollar su propia forma de hacer las cosas. Van cincelando sus pensamientos y luego dejan de esperar que ese mismo sistema cuestionado les de una alternativa simpáticamente contradictoria a sus ideas, para crear una nueva forma de hacer las cosas empujadas por la necesidad de un espíritu inquieto que teme por ser silenciado en ese mundo ciego a nuevas oportunidades. Ahora imaginemos que esas ideas encuentran eco en otras mentes. Imaginemos que en ese mundo hay muchas mentes como aquellas. Mudas, en estado latente, con las mismas ideas e inquietudes, deseosas de escuchar, de saber, de criticar, de interpretar, de reinterpretar y volver a gritar en ese mundo que sigue sin ofrecer puertas alternativas. Imaginemos que las fieras salvajes de la necesidad de plasmar los gritos empiezan a ser domesticadas para pasar a ser una herramienta ágil y útil alzándose la bandera de una nueva forma insurrecta de pensar. Imaginemos que ya no hay que esperar por que no querés esperar. Imaginemos que hacer las cosas por vos no es una alternativa sino que es el canal mas amplio y coherente que nunca hubieses imaginado. Imaginemos que ese canal se convierte en un río y se empieza a ampliar para que muchas mas voces digan lo que quieren decir de la forma que quieren. Imaginemos que los valores que se manejan en ese lugar no tiene nada que ver con la codicia, el dinero o la ambición, sino que esta basado sobre los pilares firmes de una forma critica de ver las cosas y la conciencia invariable de crear un nuevo sistema de organización.
Así nace SPE. Buscándose y hallándose en el espejo de otras bandas y sellos independientes de afuera y de acá. Primero desde la necesidad de hacer las cosas por uno mismo porque no había puertas, ni abiertas ni cerradas, simplemente no había. Esto, junto con la necesidad de decir las cosas que uno tiene atoradas en el alma. Siempre sabiendo que no estábamos solos y con la firme convicción de armar un río torrentoso de ideas, gritos y nuevas formas de pensar. Para luego encontrar el verdadero espíritu de la autogestión basado sobre las formas de hacer y decir mas allá de necesidades u oportunidades. Hacer las cosas que querés de la forma que querés para ya no ser el grito ahogado de una tierra sin oportunidades sino una nueva puerta, una nueva forma en un nuevo lugar, donde poder desarrollar una nueva forma de gestión de ideas y de formas es posible.
Imaginemos que nace un mundo nuevo. Imaginemos que este es ese mundo. Nosotros nunca dejamos de trabajar en ese emprendimiento imaginario.
Santiago Tórtora
Juguemos un juego. Imaginemos un mundo como el nuestro. Así tal cual: cruel, sádico, egoísta, ambicioso, materialista, manipulado por una única voz unificadora estamental. Ahora imaginémoslo lleno de personas como cualquiera de nosotros. Imaginemos su vida, sus cosas, su espíritu critico, con inquietudes, expectativas, impaciente, curioso, inquisidor, cuestionador, curioso, inquieto un tanto irreverente, insolente y porque no un poco mal educado. Imaginemos que esas mentes inquietas quieren y tiene muchas cosas atoradas para gritar. Imaginemos esas almas entusiastas ávidas de cuestionar y propagar sus interrogantes por ese mundo en busca de muchas otras como ellas. Imaginemos que no encuentran el canal ni la forma de propagarlo. Imaginemos que sus almas inquietas deciden levantarse, dejar de esperar y desarrollar su propia forma de hacer las cosas. Van cincelando sus pensamientos y luego dejan de esperar que ese mismo sistema cuestionado les de una alternativa simpáticamente contradictoria a sus ideas, para crear una nueva forma de hacer las cosas empujadas por la necesidad de un espíritu inquieto que teme por ser silenciado en ese mundo ciego a nuevas oportunidades. Ahora imaginemos que esas ideas encuentran eco en otras mentes. Imaginemos que en ese mundo hay muchas mentes como aquellas. Mudas, en estado latente, con las mismas ideas e inquietudes, deseosas de escuchar, de saber, de criticar, de interpretar, de reinterpretar y volver a gritar en ese mundo que sigue sin ofrecer puertas alternativas. Imaginemos que las fieras salvajes de la necesidad de plasmar los gritos empiezan a ser domesticadas para pasar a ser una herramienta ágil y útil alzándose la bandera de una nueva forma insurrecta de pensar. Imaginemos que ya no hay que esperar por que no querés esperar. Imaginemos que hacer las cosas por vos no es una alternativa sino que es el canal mas amplio y coherente que nunca hubieses imaginado. Imaginemos que ese canal se convierte en un río y se empieza a ampliar para que muchas mas voces digan lo que quieren decir de la forma que quieren. Imaginemos que los valores que se manejan en ese lugar no tiene nada que ver con la codicia, el dinero o la ambición, sino que esta basado sobre los pilares firmes de una forma critica de ver las cosas y la conciencia invariable de crear un nuevo sistema de organización.
Así nace SPE. Buscándose y hallándose en el espejo de otras bandas y sellos independientes de afuera y de acá. Primero desde la necesidad de hacer las cosas por uno mismo porque no había puertas, ni abiertas ni cerradas, simplemente no había. Esto, junto con la necesidad de decir las cosas que uno tiene atoradas en el alma. Siempre sabiendo que no estábamos solos y con la firme convicción de armar un río torrentoso de ideas, gritos y nuevas formas de pensar. Para luego encontrar el verdadero espíritu de la autogestión basado sobre las formas de hacer y decir mas allá de necesidades u oportunidades. Hacer las cosas que querés de la forma que querés para ya no ser el grito ahogado de una tierra sin oportunidades sino una nueva puerta, una nueva forma en un nuevo lugar, donde poder desarrollar una nueva forma de gestión de ideas y de formas es posible.
Imaginemos que nace un mundo nuevo. Imaginemos que este es ese mundo. Nosotros nunca dejamos de trabajar en ese emprendimiento imaginario.
Santiago Tórtora
viernes, 12 de marzo de 2010
Libertad

Libre albedrío al silogismo ulterior
libre conciencia virtual
libre es la mentira que construye opinión al derribar la verdad
libre es la igualdad ante la ley y ante Dios que se atomiza al comprar
libre es el mercado que asesina al valor y que ahora viene por más y más
libre es el precio para la educación
libre es quién puede pagar
libre es el rebaño en la plegaria al pastor del monopolio inmortal
libre es el Estado objetivado en Nación
libre es la guerra inmoral
libre en democracia otro gobierno violó tu vida y tu libertad... y más
sábado, 6 de febrero de 2010
Cierra tus Ojos ke Sobra Lugar en Idilia...

Ella kojio mi mano otra vez komo solía hacerlo antes... -Vamos?...- me dijo mirandome direkto a los ojos, senti mi kuerpo estremecerse... kuando empezo a jalar de mi mano, komprendi ke tenia ke empezar a kaminar, ella siempre kaminaba konmigo... vos y yo, losa kaminantes. De pronto volteo, la mire y dijo - Te extrañe... ¿porke no habias venido antes? -. La verdad habían muchos motivos, pero ninguno era lo suficientemente bueno... - A veces... es mejor así, pero ya estaba kansado y no podía más.- respondí. Me sonrió ( y ke sonrisa la de ella, parece no tener fin...) y dijo - Vos y yo, los kaminantes... - no pude evitar sonreir - Seguí kaminando le dije-.
Kruzamos el boske de pastel y kuesta arriba se enkontraba el viejo arbol, nuestro refugio... ya habiamos estado ahi antes, muchas veces antes... Aun asi el kamino siempre es dificil, empezamos a subir kuesta arriba... el tramo siempre se hace largo, ibamos a mitad de kamino kuando ella tropezo y kayo, extendi mi mano y ella la tomo kon fuerza, entonces sonrei y dije - No kruze el tiempo errante para kaminar solo...-. Mientras se ponia de pie respondio - Solo kai para pararme, no te preokupes... - (Bendita Mujer!) rei y respondi kortesmente - Bueno... de todas formas, ahora vos me seguis, pisa mis huellas - y seguimos kaminando, llegando a la cima las nuves de pure se hacian enormes, podiamos llegar a tokar las palomas de algodon. Alaknzamos la cima al fin, miramos al arbol y el dijo - Bienvenidos -. Ella solto mi mano y senti ke me estremecia otra vez, pero solo fue para adelantarse, kamino un poko y se rekosto sobre ese verde y hermoso saten, me kede mirandola (... podia estar asi para siempre...). Luego de un rato ella me miro y dijo sonriente - Ven a mirar nuves konmigo...- , kasi mekanikamente me movi y kamine hacia ella, me rekoste a su lado y kontemple el cielo de kristal... - Aki las nuves suelen tener las formas más extrañas...- dije, ella rio y respondió - No es lo uniko poko komún - ... - aun asi prefiero kallar el tiempo kontigo..- ... - No lo parece, no hay konsuelo ke defienda otro dia sin llegar...- ... - Aun asi salgo a kaminar...- le dije, mientras me volteaba para mirarla, ella seguia mirando el cielo... - Si llegara a morir... - puse más atencióna sus palabras y ella kontinuo... - Me promtemes ke me enterraras en el cielo?...- ... - Lo prometo...- Me sonrio mientras yo ya sentia ke era tiempo... - Ya debo irme... volvere.- y ella respondio - ... kuandoe stes solo rekordame y yo ire hasta alla... - (siempre era asi...
Ella se me acerko, cerro los ojos acerkandose aun más... yo no keria cerrar los mios, pero ella poso sus manos en mi rostro... (... ya no habia eskapatoria), asi ke cerre los mios, sentí sus labios en los mios... iguales, a la ultima vez... Abri los ojos y ella ya no estaba, todo volvia a la normalidad (... me gustaria ke esto si fuera solo un sueño).
miércoles, 27 de enero de 2010
Amerika de Segunda Klase, de Nebulosa Identifikación
La división internacional del trabajo konsiste en ke unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra komarka del mundo, ke hoy llamamos Amerika Latina, fue prekoz; se especializo en perder desde los remotos tiempos en ke los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta. Pasaron los siglos y Amérika Latina perfeccionó sus funciones. Este ya no es el reino de las maravillas donde la realidad derrotaba a la fábula y la imaginación era humillada por los trofeos de la konkista, los yacimientos de oro y las montañas de plata. Pero la región sigue trabajando de sirvienta. Kontinúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, komo fuente y reserva del petróleo y el hierro, el kobre y la karne, las frutas y el kafé, las materias primas y los alimentos kon destino a los países rikos ke ganan, konsumiéndolos, mucho más de lo ke Amérika Latina gana produciéndolos. Son mucho más altos los impuestos ke kobran los kompradores ke los precios ke reciben los vendedores.
lunes, 25 de enero de 2010
Ke Anteceda el Tiempo ke Komienza
komo explikarte lo ke sentí si el sentimiento habla kon emociones, lejos de las palabras, lejos de los diskursos eruditos de enamorados poetas de papel. komo explikarlo sí está todo en el sentimiento de una karicia, en la dulzura de un beso, tal vez en una palabra, en un silencio, un gesto, una mirada o un adiós.
La konocí una mañana de invierno. Se hizo presente sin aviso, sin darme la menor chance a ejercer algún tipo de resistencia. Atakó direkto al korazón. Al lugar más débil. En la zona más pura. Al sektor más delikado, donde pokos se atreven a hurguetear, a husmear, a konocer. Fue una jugada desleal, sucia, tramposa, ventajera; un movimiento oskuro ke dignifika la operancia del amor, improvisando el momento y el lugar menos pensado.
Me visitó en el mejor momento de mi soledad. Tenía todo lo que quería: mi departamento, mi auto, un par de plantas, unos kuantos libros y mi televisor. ké más podía pedir. El resto me lo otorgaba mi agenda generosamente tupida de teléfonos y direcciones efímeras.
kuando la konocí sentí ke algo me decía ke nunka había vivido. Era komo si nunka hubiese sido más ke un errante ke akarreaba tiempo en sus espaldas. Tiempo en bruto, puro, sin el uso adekuado o kon el manipuleo estúpido de kien kree ser feliz por lo ke lo rodea y no por lo ke realmente posee.
Volvía komo kualkier día del trabajo kon mi sola presencia komo akompañante. Esa noche no kería historias preparadas, no estaba de animo para recibir otro hipókrita amor de momento. Un semáforo me detuvo y liberó mi atención hacía kualkier parte. La vi. Temblaba de frío a la espera de un colectivo. No sé por qué la miré, pero menos aun, sabría explikar porke no podía dejar de observarla. Era idénticamente diferente a todo lo ke la rodeaba. Por más ke lo intentaba no lograba deskubrir ke era akello ke robaba mi atención. Tal vez el konjunto, su kuerpo y su figura komo un todo; o tal vez kada detalle, kada centímetro, la armonía perfekta de su pelo, la despiadada rebeldía de ese lunar curioso junto a su boca, no lo sé, pero kreo ke tampoko me importaba demasiado deskubrirlo. Me inquietaba por demás el hecho de investigarlo, me seducía hasta volverme loko el no poder entender lo ke me estaba pasando. Poko me interesó saber ckál era ese kolektivo, pero me llenaba de envidia saber ke esa makina ruidosa era la responsable de konducir su perfekta anatomía por un rekorrido burokrátikamente pautado, muy alejado del deseo, muy lejos de su deseo.
Fue motivo de kada una de mis noches: pasar, detenerme y kontemplar komo kien admira la real belleza de un kuadro sin sikiera atinar a tokarlo. Observar e imaginar la textura de su piel, kómo seria el dulce tono de su voz. Imaginaba el amor materializado en el sudor pegajoso de la pasión, el deseo fundido con la inmortalidad rekreado en un momento idíliko de lokura. No terminaba de volar kuando la bocina de esa bestia kolektiva interrumpía mi preciado sueño. Pero nunka se iba sin antes despedirse. Siempre eskuchaba en su silencio la dulzura de un adiós.
Noches enteras sin poder dormir. Fines de semana interminables, precedidos por jornadas infinitas de trabajo. Todo el día dependía de esos kince minutos, siempre y kuando mi suerte no se komplotara kon la de ella y fuesen tan solo unos segundos de ensueño. kada angustia y kada alegría kedaba aplakada kada noche en su indescriptible figura.
Ya era demasiado tarde, algo debía hacer. La soledad no se apiadaba de mi kondición y me hacía sentir el karma de su presencia.
Tantos momentos, tantas mujeres, y tan poka vida. No sabía komo acerkarme, no sabía ke decir ¿Y si no era kien yo kreía ke era? ¿Y sí yo no era kien ella deseara ke fuera? Prefería este amor kobarde, lejos de sentimientos y karicias físikas, pero en klaro kontakto kon la pasión de un amor desenfrenado regido por los inexistentes limites de la imaginación.
El tiempo pasó, nuestro amor maduró al punto de mantener charlas sumamente interesantes. Amaba su forma de pensar y ese modo extraño de dirigirse hacia mí. Por vez primera kreía descubrir ke era realmente el amor en todas sus variantes, en todo su esplendor.
Luego de un tiempo, ella komenzó a faltar a nuestras citas. Tal vez una enfermedad la había distanciado momentáneamente de mí. Pero no. El tiempo se extendió hasta ke debí komprender ke kizás ella ya no volvería a nuestro lugar sekreto de enkuentro. Debía aceptar ke ella había decidido irse. No podía kreer ke repentinamente había tomado la absurda decisión de no aparecer más en nuestra eskina. De alejarse de esto ke a fuerza de perseverancia había trascendido los limites de mi imaginación. Era todo muy extraño, ni siquiera sabía komo enkontrarla. kería konocer la razón de por ke se había ido. Por ké no viajaba más en ese kolektivo. Nuestro amor merecía una explikación, una explikación ke nunka llegaría.
Al menos hoy puedo decir ke sí estuve enamorado. Sí, estuve en pareja. Le gané a esa soledad kobarde ke aún hoy me persigue. Pero komo kerés ke te explike ke sentí si el amor no se entiende kon la imaginación, el sentimiento habla kon emociones, lejos de las palabras, lejos de los diskursos eruditos de enamorados poetas de papel. komo explikarlo sí esta todo en el sentimiento de una karicia, en la dulzura de un beso, tal vez en una palabra, en un gesto, en una mirada o en el silencio de un dulce hasta mañana.
La konocí una mañana de invierno. Se hizo presente sin aviso, sin darme la menor chance a ejercer algún tipo de resistencia. Atakó direkto al korazón. Al lugar más débil. En la zona más pura. Al sektor más delikado, donde pokos se atreven a hurguetear, a husmear, a konocer. Fue una jugada desleal, sucia, tramposa, ventajera; un movimiento oskuro ke dignifika la operancia del amor, improvisando el momento y el lugar menos pensado.
Me visitó en el mejor momento de mi soledad. Tenía todo lo que quería: mi departamento, mi auto, un par de plantas, unos kuantos libros y mi televisor. ké más podía pedir. El resto me lo otorgaba mi agenda generosamente tupida de teléfonos y direcciones efímeras.
kuando la konocí sentí ke algo me decía ke nunka había vivido. Era komo si nunka hubiese sido más ke un errante ke akarreaba tiempo en sus espaldas. Tiempo en bruto, puro, sin el uso adekuado o kon el manipuleo estúpido de kien kree ser feliz por lo ke lo rodea y no por lo ke realmente posee.
Volvía komo kualkier día del trabajo kon mi sola presencia komo akompañante. Esa noche no kería historias preparadas, no estaba de animo para recibir otro hipókrita amor de momento. Un semáforo me detuvo y liberó mi atención hacía kualkier parte. La vi. Temblaba de frío a la espera de un colectivo. No sé por qué la miré, pero menos aun, sabría explikar porke no podía dejar de observarla. Era idénticamente diferente a todo lo ke la rodeaba. Por más ke lo intentaba no lograba deskubrir ke era akello ke robaba mi atención. Tal vez el konjunto, su kuerpo y su figura komo un todo; o tal vez kada detalle, kada centímetro, la armonía perfekta de su pelo, la despiadada rebeldía de ese lunar curioso junto a su boca, no lo sé, pero kreo ke tampoko me importaba demasiado deskubrirlo. Me inquietaba por demás el hecho de investigarlo, me seducía hasta volverme loko el no poder entender lo ke me estaba pasando. Poko me interesó saber ckál era ese kolektivo, pero me llenaba de envidia saber ke esa makina ruidosa era la responsable de konducir su perfekta anatomía por un rekorrido burokrátikamente pautado, muy alejado del deseo, muy lejos de su deseo.
Fue motivo de kada una de mis noches: pasar, detenerme y kontemplar komo kien admira la real belleza de un kuadro sin sikiera atinar a tokarlo. Observar e imaginar la textura de su piel, kómo seria el dulce tono de su voz. Imaginaba el amor materializado en el sudor pegajoso de la pasión, el deseo fundido con la inmortalidad rekreado en un momento idíliko de lokura. No terminaba de volar kuando la bocina de esa bestia kolektiva interrumpía mi preciado sueño. Pero nunka se iba sin antes despedirse. Siempre eskuchaba en su silencio la dulzura de un adiós.
Noches enteras sin poder dormir. Fines de semana interminables, precedidos por jornadas infinitas de trabajo. Todo el día dependía de esos kince minutos, siempre y kuando mi suerte no se komplotara kon la de ella y fuesen tan solo unos segundos de ensueño. kada angustia y kada alegría kedaba aplakada kada noche en su indescriptible figura.
Ya era demasiado tarde, algo debía hacer. La soledad no se apiadaba de mi kondición y me hacía sentir el karma de su presencia.
Tantos momentos, tantas mujeres, y tan poka vida. No sabía komo acerkarme, no sabía ke decir ¿Y si no era kien yo kreía ke era? ¿Y sí yo no era kien ella deseara ke fuera? Prefería este amor kobarde, lejos de sentimientos y karicias físikas, pero en klaro kontakto kon la pasión de un amor desenfrenado regido por los inexistentes limites de la imaginación.
El tiempo pasó, nuestro amor maduró al punto de mantener charlas sumamente interesantes. Amaba su forma de pensar y ese modo extraño de dirigirse hacia mí. Por vez primera kreía descubrir ke era realmente el amor en todas sus variantes, en todo su esplendor.
Luego de un tiempo, ella komenzó a faltar a nuestras citas. Tal vez una enfermedad la había distanciado momentáneamente de mí. Pero no. El tiempo se extendió hasta ke debí komprender ke kizás ella ya no volvería a nuestro lugar sekreto de enkuentro. Debía aceptar ke ella había decidido irse. No podía kreer ke repentinamente había tomado la absurda decisión de no aparecer más en nuestra eskina. De alejarse de esto ke a fuerza de perseverancia había trascendido los limites de mi imaginación. Era todo muy extraño, ni siquiera sabía komo enkontrarla. kería konocer la razón de por ke se había ido. Por ké no viajaba más en ese kolektivo. Nuestro amor merecía una explikación, una explikación ke nunka llegaría.
Al menos hoy puedo decir ke sí estuve enamorado. Sí, estuve en pareja. Le gané a esa soledad kobarde ke aún hoy me persigue. Pero komo kerés ke te explike ke sentí si el amor no se entiende kon la imaginación, el sentimiento habla kon emociones, lejos de las palabras, lejos de los diskursos eruditos de enamorados poetas de papel. komo explikarlo sí esta todo en el sentimiento de una karicia, en la dulzura de un beso, tal vez en una palabra, en un gesto, en una mirada o en el silencio de un dulce hasta mañana.
miércoles, 20 de enero de 2010
Karrera del Perdedor
No sé ke pensé kuando konocí a esa pendeja. kreo ke le hice un favor kuando la invite a salir. Decía ke me kería. ¿kererme? Si no me daba libertad; no me dejaba estar un rato con los pibes eskabiando en paz o jugando un rato a las kartas. Pero por suerte duró poko. ¡kómo le dejé la jeta! Ella sabía ke lo hacía porke la kería. Siempre lo dije: Más vale un buen golpe a tiempo, ke terminar subordinado por una mina.
Ella me decía ke había llegado para kambiarme la vida, ke estando juntos nada ni nadie podría doblegar nuestro amor. ¿ké sé yo?. No fue difícil olvidar su sexo rutinario; siempre aparecía alguna amante desolada ke me hacía sentir millonario por un instante, aunke sea en un viejo kolchón y por un par de horas. Nunka estuve solo. La soledad se apiadó muy rápidamente de mí, konvirtiéndose en el kompañero más ruin ke pude haber tenido en mucho tiempo. Viejos konocidos se transformaron en íntimos amigos, y kon la velocidad ke impone la desesperación de sentirse akompañado enkontraron la forma de mantenerme al margen del destino, de hacerme dormir eternamente sin la necesidad de despertar, de sentir el mundo lejos de mis pies y muy kerca de mis manos. Descubrí ke podía observar al mundo sin ser deskubierto, ke podía kaminar por una senda diferente a la del resto de los mortales. Podía volar sin sikiera despegar y ver todo desde muy arriba.
Poko a poko me fui entregando a las delicias de ser un solitario, alejado de los kompromisos y de la estúpida definición de persona responsable, ke le koloka este sistema a toda akella persona okupada en malgastar su tiempo en un empleo inmundo o aburguesado en el kómodo sillón de la kasa de su novia, komo si eso fuese realmente la vida. Me reía de todo akel ke tan solo atinara a imaginar tan terrible disparate. ¿Eso era vida? Esto es vida.
Nada se komparaba a un porro con los pibes, kolgarte un par de horas en kualkiera o estar re-duro un fin de semana. Todo era un Flash, era komo una montaña rusa lenta en la ke los koches se deslizaban sin hacer ruido, donde una músika suave y placentera akompañaba kada uno de los movimientos, un vuelo suave y eterno sobre un cielo plagado de inmortalidad. Pero kuando volvía, kuando me estrellaba de nuevo kontra el piso, kuando las drogas se akababan y había ke comprar más o bankársela, ahí komenzaban mis angustias eternas, insoportables. Odiaba dejar de volar para volver a kaminar. No podía entender ke disfrutar fuese kompartir, ke se pudiese reír sin fumar o ke alguien fuese capaz de soportar la intensidad emotiva ke genera la tristeza o la felicidad, sin la necesidad imperiosa de evadirla. Necesitaba eskapar, pero estaba solo, sin ningún lugar a donde ir.
El tiempo pasaba y la droga iba eskaseando. Robar se había konvertido en una kostumbre a la hora de konseguir más y más. Yo no era ese, nunka lo fui. Se estaba haciendo demasiado tarde para todo. kería una mina, necesitaba una. Mi mente me pedía una kompañía, mi piel exigía una karicia, pero mi cuerpo me imploraba y me obligaba a más, más y más. Debía hacer algo, tenía ke dejar todo ahora, pero siempre optaba por seguir kon la humillante karrera del perdedor, la que ganaba holgadamente kon el orgullo de ser el mejor.
Lo mejor era volver ha estar kon alguna minita, pero en ese estado no iba a llegar a ningún lado. Estaba preso en mi mismo, encerrado en mi pequeño mundo; me sobraba el espacio, pero no me sentía solo, aunke tampoko del todo akompañado. Yo podía salir de esta, un pibe komo yo no necesitaba más ke desearlo para lograrlo, proponérselo y listo, nada más. Dejaba la falopa y ya estaba de nuevo en kamino, komo si nada hubiese pasado.
Dejé de tomar por un par de días, pero nada, estaba desesperado. Me encerré en kasa y no salí por semanas, perdí todo tipo de kontakto kon el mundo exterior, akel del ke me sentía tan ajeno, pero nada. La angustia era peor que kualquier remedio kasero. Pensaba en mis ratos de hipókrita lucidez komo hacerlo,komo huir, hasta ke al fin deskubrí la forma de no konsumir más. Estaba seguro ke si tomaba mucha, mucha y de la buena, me iba a askear de todo, iba a ser komo un empacho, nunka más necesitaría tomar, no podía fallar. Y así fue.
Fui a lo del Pollo kon lo mejor de la mejor y me la tomé toda, toda, toda, de un sake, toda junta, sin parar. No podía ni respirar, no tenía más lugar para nada. Me temblaba kada centímetro del kuerpo, empecé a sentir un rechazo interno hacia todo tipo de sustancias, tenía una sensación nauseabunda hacia todo lo ke me rodeaba. Me rekosté saturado y satisfecho en medio de mis ultimas alucinaciones a la espera del milagro y si no hubiese sido por ese ser enkapuchado de rostro pálido y kadavériko ke interrumpió mi desesperado sueño de libertad, hoy te juro ke volvería con esa pendeja ke una vez me dijo: “Llegué para kambiarte la vida”.
Ella me decía ke había llegado para kambiarme la vida, ke estando juntos nada ni nadie podría doblegar nuestro amor. ¿ké sé yo?. No fue difícil olvidar su sexo rutinario; siempre aparecía alguna amante desolada ke me hacía sentir millonario por un instante, aunke sea en un viejo kolchón y por un par de horas. Nunka estuve solo. La soledad se apiadó muy rápidamente de mí, konvirtiéndose en el kompañero más ruin ke pude haber tenido en mucho tiempo. Viejos konocidos se transformaron en íntimos amigos, y kon la velocidad ke impone la desesperación de sentirse akompañado enkontraron la forma de mantenerme al margen del destino, de hacerme dormir eternamente sin la necesidad de despertar, de sentir el mundo lejos de mis pies y muy kerca de mis manos. Descubrí ke podía observar al mundo sin ser deskubierto, ke podía kaminar por una senda diferente a la del resto de los mortales. Podía volar sin sikiera despegar y ver todo desde muy arriba.
Poko a poko me fui entregando a las delicias de ser un solitario, alejado de los kompromisos y de la estúpida definición de persona responsable, ke le koloka este sistema a toda akella persona okupada en malgastar su tiempo en un empleo inmundo o aburguesado en el kómodo sillón de la kasa de su novia, komo si eso fuese realmente la vida. Me reía de todo akel ke tan solo atinara a imaginar tan terrible disparate. ¿Eso era vida? Esto es vida.
Nada se komparaba a un porro con los pibes, kolgarte un par de horas en kualkiera o estar re-duro un fin de semana. Todo era un Flash, era komo una montaña rusa lenta en la ke los koches se deslizaban sin hacer ruido, donde una músika suave y placentera akompañaba kada uno de los movimientos, un vuelo suave y eterno sobre un cielo plagado de inmortalidad. Pero kuando volvía, kuando me estrellaba de nuevo kontra el piso, kuando las drogas se akababan y había ke comprar más o bankársela, ahí komenzaban mis angustias eternas, insoportables. Odiaba dejar de volar para volver a kaminar. No podía entender ke disfrutar fuese kompartir, ke se pudiese reír sin fumar o ke alguien fuese capaz de soportar la intensidad emotiva ke genera la tristeza o la felicidad, sin la necesidad imperiosa de evadirla. Necesitaba eskapar, pero estaba solo, sin ningún lugar a donde ir.
El tiempo pasaba y la droga iba eskaseando. Robar se había konvertido en una kostumbre a la hora de konseguir más y más. Yo no era ese, nunka lo fui. Se estaba haciendo demasiado tarde para todo. kería una mina, necesitaba una. Mi mente me pedía una kompañía, mi piel exigía una karicia, pero mi cuerpo me imploraba y me obligaba a más, más y más. Debía hacer algo, tenía ke dejar todo ahora, pero siempre optaba por seguir kon la humillante karrera del perdedor, la que ganaba holgadamente kon el orgullo de ser el mejor.
Lo mejor era volver ha estar kon alguna minita, pero en ese estado no iba a llegar a ningún lado. Estaba preso en mi mismo, encerrado en mi pequeño mundo; me sobraba el espacio, pero no me sentía solo, aunke tampoko del todo akompañado. Yo podía salir de esta, un pibe komo yo no necesitaba más ke desearlo para lograrlo, proponérselo y listo, nada más. Dejaba la falopa y ya estaba de nuevo en kamino, komo si nada hubiese pasado.
Dejé de tomar por un par de días, pero nada, estaba desesperado. Me encerré en kasa y no salí por semanas, perdí todo tipo de kontakto kon el mundo exterior, akel del ke me sentía tan ajeno, pero nada. La angustia era peor que kualquier remedio kasero. Pensaba en mis ratos de hipókrita lucidez komo hacerlo,komo huir, hasta ke al fin deskubrí la forma de no konsumir más. Estaba seguro ke si tomaba mucha, mucha y de la buena, me iba a askear de todo, iba a ser komo un empacho, nunka más necesitaría tomar, no podía fallar. Y así fue.
Fui a lo del Pollo kon lo mejor de la mejor y me la tomé toda, toda, toda, de un sake, toda junta, sin parar. No podía ni respirar, no tenía más lugar para nada. Me temblaba kada centímetro del kuerpo, empecé a sentir un rechazo interno hacia todo tipo de sustancias, tenía una sensación nauseabunda hacia todo lo ke me rodeaba. Me rekosté saturado y satisfecho en medio de mis ultimas alucinaciones a la espera del milagro y si no hubiese sido por ese ser enkapuchado de rostro pálido y kadavériko ke interrumpió mi desesperado sueño de libertad, hoy te juro ke volvería con esa pendeja ke una vez me dijo: “Llegué para kambiarte la vida”.
lunes, 11 de enero de 2010
Mientras
Sálvese kien pueda ofertaba el desenkanto la purga hiel
y hedonismo kruel del singular
globalizados, disueltos, muertos al kadáver del placer
rancio aká otra vez sin sospechar ke algo huele mal
Mientras los idiotas reinan tragamos mierda y eskupimos rivalidad
risas necias, hienas posmodernas festejan la derrota sin perder kausalidad
konsumo al miedo artificial ke muta en deskonfianza y luego en odio a los demás, ke reordena
y es fácil kontrolarnos donde no hay más valores ke los precios ni igualdad más ke en la utilidad
...moldean la verdad al interés
por komprar moral del yo solo y sin mirar atrás rendido al kredo venidero
Mientras los idiotas reinan la utilidad es étika y saber
mientras la idiotez se ofrezka los unos nunka serán otros en los demás.
y hedonismo kruel del singular
globalizados, disueltos, muertos al kadáver del placer
rancio aká otra vez sin sospechar ke algo huele mal
Mientras los idiotas reinan tragamos mierda y eskupimos rivalidad
risas necias, hienas posmodernas festejan la derrota sin perder kausalidad
konsumo al miedo artificial ke muta en deskonfianza y luego en odio a los demás, ke reordena
y es fácil kontrolarnos donde no hay más valores ke los precios ni igualdad más ke en la utilidad
...moldean la verdad al interés
por komprar moral del yo solo y sin mirar atrás rendido al kredo venidero
Mientras los idiotas reinan la utilidad es étika y saber
mientras la idiotez se ofrezka los unos nunka serán otros en los demás.
domingo, 3 de enero de 2010
Y ke diria Platon?
Cynthia: Jajajaja... lo dijo komo Aristoteles!
Kiwi: komo, komo Aristoteles?
Cynthia: Es ke el wn siempre decia una kosa, la negava y despues terminaba diciendo lo mismo...
komo... me gusta la Nikole, no me gusta la Dany (su novia xd), pero la Kotelina podria ser... pero me gusta la Nikole, eso es lo ke keria decir...
Kiwi: trece-trece Nikole
xd okei!
Y ke diria Platon, sobre esta teoria de Cynthia-toteles xddd
Kiwi: komo, komo Aristoteles?
Cynthia: Es ke el wn siempre decia una kosa, la negava y despues terminaba diciendo lo mismo...
komo... me gusta la Nikole, no me gusta la Dany (su novia xd), pero la Kotelina podria ser... pero me gusta la Nikole, eso es lo ke keria decir...
Kiwi: trece-trece Nikole
xd okei!
Y ke diria Platon, sobre esta teoria de Cynthia-toteles xddd
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