Es Amérika Latina, la región de las venas abiertas. Desde el deskubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en kapital europeo o, más tarde, norteamerikano, y komo tal se ha akumulado y se akumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades rikas en minerales, los hombres y su kapacidad de trabajo y de konsumo, los rekursos naturales y los rekursos humanos. El modo de produkción y la estruktura de klases de kada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su inkorporación al engranaje universal del kapitalismo. Esa es tu realidad, nuestra realidad. El frakaso regional es nuestro, es un kontinente entero oprimido bajo un solo puño disfrazado en simbolismos fascistas ke se embanderan para pavonearse en inter-blokes ekonómikos.



miércoles, 27 de enero de 2010

Amerika de Segunda Klase, de Nebulosa Identifikación

La división internacional del trabajo konsiste en ke unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra komarka del mundo, ke hoy llamamos Amerika Latina, fue prekoz; se especializo en perder desde los remotos tiempos en ke los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta. Pasaron los siglos y Amérika Latina perfeccionó sus funciones. Este ya no es el reino de las maravillas donde la realidad derrotaba a la fábula y la imaginación era humillada por los trofeos de la konkista, los yacimientos de oro y las montañas de plata. Pero la región sigue trabajando de sirvienta. Kontinúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, komo fuente y reserva del petróleo y el hierro, el kobre y la karne, las frutas y el kafé, las materias primas y los alimentos kon destino a los países rikos ke ganan, konsumiéndolos, mucho más de lo ke Amérika Latina gana produciéndolos. Son mucho más altos los impuestos ke kobran los kompradores ke los precios ke reciben los vendedores.

lunes, 25 de enero de 2010

Ke Anteceda el Tiempo ke Komienza

komo explikarte lo ke sentí si el sentimiento habla kon emociones, lejos de las palabras, lejos de los diskursos eruditos de enamorados poetas de papel. komo explikarlo sí está todo en el sentimiento de una karicia, en la dulzura de un beso, tal vez en una palabra, en un silencio, un gesto, una mirada o un adiós.

La konocí una mañana de invierno. Se hizo presente sin aviso, sin darme la menor chance a ejercer algún tipo de resistencia. Atakó direkto al korazón. Al lugar más débil. En la zona más pura. Al sektor más delikado, donde pokos se atreven a hurguetear, a husmear, a konocer. Fue una jugada desleal, sucia, tramposa, ventajera; un movimiento oskuro ke dignifika la operancia del amor, improvisando el momento y el lugar menos pensado.

Me visitó en el mejor momento de mi soledad. Tenía todo lo que quería: mi departamento, mi auto, un par de plantas, unos kuantos libros y mi televisor. ké más podía pedir. El resto me lo otorgaba mi agenda generosamente tupida de teléfonos y direcciones efímeras.

kuando la konocí sentí ke algo me decía ke nunka había vivido. Era komo si nunka hubiese sido más ke un errante ke akarreaba tiempo en sus espaldas. Tiempo en bruto, puro, sin el uso adekuado o kon el manipuleo estúpido de kien kree ser feliz por lo ke lo rodea y no por lo ke realmente posee.

Volvía komo kualkier día del trabajo kon mi sola presencia komo akompañante. Esa noche no kería historias preparadas, no estaba de animo para recibir otro hipókrita amor de momento. Un semáforo me detuvo y liberó mi atención hacía kualkier parte. La vi. Temblaba de frío a la espera de un colectivo. No sé por qué la miré, pero menos aun, sabría explikar porke no podía dejar de observarla. Era idénticamente diferente a todo lo ke la rodeaba. Por más ke lo intentaba no lograba deskubrir ke era akello ke robaba mi atención. Tal vez el konjunto, su kuerpo y su figura komo un todo; o tal vez kada detalle, kada centímetro, la armonía perfekta de su pelo, la despiadada rebeldía de ese lunar curioso junto a su boca, no lo sé, pero kreo ke tampoko me importaba demasiado deskubrirlo. Me inquietaba por demás el hecho de investigarlo, me seducía hasta volverme loko el no poder entender lo ke me estaba pasando. Poko me interesó saber ckál era ese kolektivo, pero me llenaba de envidia saber ke esa makina ruidosa era la responsable de konducir su perfekta anatomía por un rekorrido burokrátikamente pautado, muy alejado del deseo, muy lejos de su deseo.

Fue motivo de kada una de mis noches: pasar, detenerme y kontemplar komo kien admira la real belleza de un kuadro sin sikiera atinar a tokarlo. Observar e imaginar la textura de su piel, kómo seria el dulce tono de su voz. Imaginaba el amor materializado en el sudor pegajoso de la pasión, el deseo fundido con la inmortalidad rekreado en un momento idíliko de lokura. No terminaba de volar kuando la bocina de esa bestia kolektiva interrumpía mi preciado sueño. Pero nunka se iba sin antes despedirse. Siempre eskuchaba en su silencio la dulzura de un adiós.

Noches enteras sin poder dormir. Fines de semana interminables, precedidos por jornadas infinitas de trabajo. Todo el día dependía de esos kince minutos, siempre y kuando mi suerte no se komplotara kon la de ella y fuesen tan solo unos segundos de ensueño. kada angustia y kada alegría kedaba aplakada kada noche en su indescriptible figura.

Ya era demasiado tarde, algo debía hacer. La soledad no se apiadaba de mi kondición y me hacía sentir el karma de su presencia.

Tantos momentos, tantas mujeres, y tan poka vida. No sabía komo acerkarme, no sabía ke decir ¿Y si no era kien yo kreía ke era? ¿Y sí yo no era kien ella deseara ke fuera? Prefería este amor kobarde, lejos de sentimientos y karicias físikas, pero en klaro kontakto kon la pasión de un amor desenfrenado regido por los inexistentes limites de la imaginación.

El tiempo pasó, nuestro amor maduró al punto de mantener charlas sumamente interesantes. Amaba su forma de pensar y ese modo extraño de dirigirse hacia mí. Por vez primera kreía descubrir ke era realmente el amor en todas sus variantes, en todo su esplendor.

Luego de un tiempo, ella komenzó a faltar a nuestras citas. Tal vez una enfermedad la había distanciado momentáneamente de mí. Pero no. El tiempo se extendió hasta ke debí komprender ke kizás ella ya no volvería a nuestro lugar sekreto de enkuentro. Debía aceptar ke ella había decidido irse. No podía kreer ke repentinamente había tomado la absurda decisión de no aparecer más en nuestra eskina. De alejarse de esto ke a fuerza de perseverancia había trascendido los limites de mi imaginación. Era todo muy extraño, ni siquiera sabía komo enkontrarla. kería konocer la razón de por ke se había ido. Por ké no viajaba más en ese kolektivo. Nuestro amor merecía una explikación, una explikación ke nunka llegaría.

Al menos hoy puedo decir ke sí estuve enamorado. Sí, estuve en pareja. Le gané a esa soledad kobarde ke aún hoy me persigue. Pero komo kerés ke te explike ke sentí si el amor no se entiende kon la imaginación, el sentimiento habla kon emociones, lejos de las palabras, lejos de los diskursos eruditos de enamorados poetas de papel. komo explikarlo sí esta todo en el sentimiento de una karicia, en la dulzura de un beso, tal vez en una palabra, en un gesto, en una mirada o en el silencio de un dulce hasta mañana.

miércoles, 20 de enero de 2010

Karrera del Perdedor

No sé ke pensé kuando konocí a esa pendeja. kreo ke le hice un favor kuando la invite a salir. Decía ke me kería. ¿kererme? Si no me daba libertad; no me dejaba estar un rato con los pibes eskabiando en paz o jugando un rato a las kartas. Pero por suerte duró poko. ¡kómo le dejé la jeta! Ella sabía ke lo hacía porke la kería. Siempre lo dije: Más vale un buen golpe a tiempo, ke terminar subordinado por una mina.

Ella me decía ke había llegado para kambiarme la vida, ke estando juntos nada ni nadie podría doblegar nuestro amor. ¿ké sé yo?. No fue difícil olvidar su sexo rutinario; siempre aparecía alguna amante desolada ke me hacía sentir millonario por un instante, aunke sea en un viejo kolchón y por un par de horas. Nunka estuve solo. La soledad se apiadó muy rápidamente de mí, konvirtiéndose en el kompañero más ruin ke pude haber tenido en mucho tiempo. Viejos konocidos se transformaron en íntimos amigos, y kon la velocidad ke impone la desesperación de sentirse akompañado enkontraron la forma de mantenerme al margen del destino, de hacerme dormir eternamente sin la necesidad de despertar, de sentir el mundo lejos de mis pies y muy kerca de mis manos. Descubrí ke podía observar al mundo sin ser deskubierto, ke podía kaminar por una senda diferente a la del resto de los mortales. Podía volar sin sikiera despegar y ver todo desde muy arriba.

Poko a poko me fui entregando a las delicias de ser un solitario, alejado de los kompromisos y de la estúpida definición de persona responsable, ke le koloka este sistema a toda akella persona okupada en malgastar su tiempo en un empleo inmundo o aburguesado en el kómodo sillón de la kasa de su novia, komo si eso fuese realmente la vida. Me reía de todo akel ke tan solo atinara a imaginar tan terrible disparate. ¿Eso era vida? Esto es vida.

Nada se komparaba a un porro con los pibes, kolgarte un par de horas en kualkiera o estar re-duro un fin de semana. Todo era un Flash, era komo una montaña rusa lenta en la ke los koches se deslizaban sin hacer ruido, donde una músika suave y placentera akompañaba kada uno de los movimientos, un vuelo suave y eterno sobre un cielo plagado de inmortalidad. Pero kuando volvía, kuando me estrellaba de nuevo kontra el piso, kuando las drogas se akababan y había ke comprar más o bankársela, ahí komenzaban mis angustias eternas, insoportables. Odiaba dejar de volar para volver a kaminar. No podía entender ke disfrutar fuese kompartir, ke se pudiese reír sin fumar o ke alguien fuese capaz de soportar la intensidad emotiva ke genera la tristeza o la felicidad, sin la necesidad imperiosa de evadirla. Necesitaba eskapar, pero estaba solo, sin ningún lugar a donde ir.

El tiempo pasaba y la droga iba eskaseando. Robar se había konvertido en una kostumbre a la hora de konseguir más y más. Yo no era ese, nunka lo fui. Se estaba haciendo demasiado tarde para todo. kería una mina, necesitaba una. Mi mente me pedía una kompañía, mi piel exigía una karicia, pero mi cuerpo me imploraba y me obligaba a más, más y más. Debía hacer algo, tenía ke dejar todo ahora, pero siempre optaba por seguir kon la humillante karrera del perdedor, la que ganaba holgadamente kon el orgullo de ser el mejor.

Lo mejor era volver ha estar kon alguna minita, pero en ese estado no iba a llegar a ningún lado. Estaba preso en mi mismo, encerrado en mi pequeño mundo; me sobraba el espacio, pero no me sentía solo, aunke tampoko del todo akompañado. Yo podía salir de esta, un pibe komo yo no necesitaba más ke desearlo para lograrlo, proponérselo y listo, nada más. Dejaba la falopa y ya estaba de nuevo en kamino, komo si nada hubiese pasado.

Dejé de tomar por un par de días, pero nada, estaba desesperado. Me encerré en kasa y no salí por semanas, perdí todo tipo de kontakto kon el mundo exterior, akel del ke me sentía tan ajeno, pero nada. La angustia era peor que kualquier remedio kasero. Pensaba en mis ratos de hipókrita lucidez komo hacerlo,komo huir, hasta ke al fin deskubrí la forma de no konsumir más. Estaba seguro ke si tomaba mucha, mucha y de la buena, me iba a askear de todo, iba a ser komo un empacho, nunka más necesitaría tomar, no podía fallar. Y así fue.

Fui a lo del Pollo kon lo mejor de la mejor y me la tomé toda, toda, toda, de un sake, toda junta, sin parar. No podía ni respirar, no tenía más lugar para nada. Me temblaba kada centímetro del kuerpo, empecé a sentir un rechazo interno hacia todo tipo de sustancias, tenía una sensación nauseabunda hacia todo lo ke me rodeaba. Me rekosté saturado y satisfecho en medio de mis ultimas alucinaciones a la espera del milagro y si no hubiese sido por ese ser enkapuchado de rostro pálido y kadavériko ke interrumpió mi desesperado sueño de libertad, hoy te juro ke volvería con esa pendeja ke una vez me dijo: “Llegué para kambiarte la vida”.

lunes, 11 de enero de 2010

Mientras

Sálvese kien pueda ofertaba el desenkanto la purga hiel
y hedonismo kruel del singular
globalizados, disueltos, muertos al kadáver del placer
rancio aká otra vez sin sospechar ke algo huele mal

Mientras los idiotas reinan tragamos mierda y eskupimos rivalidad
risas necias, hienas posmodernas festejan la derrota sin perder kausalidad

konsumo al miedo artificial ke muta en deskonfianza y luego en odio a los demás, ke reordena
y es fácil kontrolarnos donde no hay más valores ke los precios ni igualdad más ke en la utilidad

...moldean la verdad al interés
por komprar moral del yo solo y sin mirar atrás rendido al kredo venidero

Mientras los idiotas reinan la utilidad es étika y saber
mientras la idiotez se ofrezka los unos nunka serán otros en los demás.
La únika lógika ke entendemos es cíklika y konfrontativa
y en el fluir de esa lucha esta el motor del kambio, la kontradicción ke enfrenta y desgarra esta realidad
esto es la negación, la desintegración!

domingo, 3 de enero de 2010

Y ke diria Platon?

Cynthia: Jajajaja... lo dijo komo Aristoteles!
Kiwi: komo, komo Aristoteles?
Cynthia: Es ke el wn siempre decia una kosa, la negava y despues terminaba diciendo lo mismo...
komo... me gusta la Nikole, no me gusta la Dany (su novia xd), pero la Kotelina podria ser... pero me gusta la Nikole, eso es lo ke keria decir...
Kiwi: trece-trece Nikole

xd okei!

Y ke diria Platon, sobre esta teoria de Cynthia-toteles xddd