Es Amérika Latina, la región de las venas abiertas. Desde el deskubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en kapital europeo o, más tarde, norteamerikano, y komo tal se ha akumulado y se akumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades rikas en minerales, los hombres y su kapacidad de trabajo y de konsumo, los rekursos naturales y los rekursos humanos. El modo de produkción y la estruktura de klases de kada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su inkorporación al engranaje universal del kapitalismo. Esa es tu realidad, nuestra realidad. El frakaso regional es nuestro, es un kontinente entero oprimido bajo un solo puño disfrazado en simbolismos fascistas ke se embanderan para pavonearse en inter-blokes ekonómikos.



jueves, 25 de septiembre de 2008

Escupí al cielo y dije “Nunca más”, y seguí caminando por la larga y angosta calle, subí un poco más el cuello de mi abrigo hacia mucho frío. Llegue al paradero me senté, metí las manos a los bolsillos y los registre… “Mmm… saque la mano y con ella un cigarrillo, le faltaba un pequeño pedazo que se había disuelto en mi bolsillo “Genial, lo que me faltaba”, busque y busque sin hallar mi encendedor. Luego recordé que se lo arroje a esa estupida de mi ex cuando discutíamos… “Perra…”. Mire a los dos lados del paradero esperando ver a alguien, pero no había nadie. “Genial…”, me eche en el paradero de brazos cruzados. Minutos después una mujer muy guapa se sentó a mi lado… “Disculpa… ¿Tienes fuego?. Ella se volvió para mirarme y dijo “Si… claro esta por aquí!”, saco de su bolso un encendedor, me lo paso, lo tome y encendí mi cigarro… “Gracias…” le dije al momento que se lo devolvía. “De nada…” sonrió. Paso el rato y aun no aparecía el bus solía tardarse siempre, pero como mi día no había sido el mejor no todos no me extrañaba en lo absoluto que no pasara. Mire a la chica sentada a mi lado maquillándose. “¿Para que te maquillas tanto si así te ves muy guapa?”, le pregunte. “Oh!, gracias…” dijo ella sonrojándose. Y ahí me pareció que mi suerte había cambiado. Entonces empecé a hablar con ella. “¿Adonde te diriges?, y ¿vas tarde?, ¿tomas siempre el bus aquí?, Oh!... gracias por el cigarro”… fumamos las dos y empezó a preguntar cosas mas intimas sobre mí, cuando estaba empezando a sentirme cómoda, llegó el bus. Apague mi cigarrillo y subí detrás de ella, nos sentamos juntas, y seguimos conversando, “Y… ¿eres así de hace mucho?, Oh… ya veo, Y… tienes… ya sabes… ¿Pareja?... Oh… si ya veo… si tienes razón… yo también”. Me miró y se quedo callada por un momento. Luego dijo “vivo a unas cuadras mas… ¿Quieres pasar a tomar algo?”. Sin pensarlo dos veces acepté. “Es aquí…” dijo ella así que nos levantamos y nos bajamos del bus. Caminamos hacia unos apartamentos, subimos las escaleras, ella saco las llaves de su bolso y abrió la puerta, entre detrás de ella. Me invito a tomar asiento y obedecí enseguida. Fue a la cocina y me gritó “¿quieres un café?...”, “si, gracias…”. Espere un momento y llegó con dos tazas con café… “¿Cuántas de azúcar ?” me preguntó. “Dos… por favor” le respondí. Me sirvió dos cubos de azúcar, lo revolví y empecé a beber lentamente… “Y… ¿En que estábamos?, empezó ella. “Emh… en… ah si!... me estabas contando que”… y seguimos hablando hasta que se acabo el café… ¿Quieres otro? Me preguntó. “No, gracias”… No me di cuenta cuando se abalanzó sobre mi y empezó a besarme, nos e si fue gracias al café o que quería pasarlo bien que reaccioné mas rápido de lo normal, nos fuimos a su habitación, nos tiramos en su cama y seguimos… la noche paso rápido pero aun así no me quejó.
Al otro día desperté, mire el reloj y dije “lo volví a hacer…”.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Salí de mi casa, aun un poco triste, tome el primer bus que divise. Me baje a cuadras de mi destino, camine y camine pensando. Llegue y golpee la puerta, mi casi hermano abrió lo salude cariñosamente, hace tiempo que no me encontraba con el… hablamos por largo rato y terminamos mejor de lo que había pensado…
Luego me fui a la habitación donde suelo dormir cuando estoy de visita, me eche en la cama pensando y pensando, mire el techo, las paredes, metí la mano al bolsillo y saque mi celular, comencé a ojear mis contactos uno por uno, me detuve en uno en especial, vacilé un momento y luego marque. Espera hasta que contestara…

El: Alo?
Ella: Si, ¿Quién es?
El: Soy yo.
Ella: Ah… si… Hola… ¿Cómo estas?
El: Si, bien… ¿Y tu?
Ella: Muy bien, tomándome un café… -Mientras miro a la camarera que le servia el café- Gracias. –Sonrió-… y… ¿A que se debe tu llamada… tan inusual?
El: Es que… te he extrañado…
Ella: -Sonríe- … No quiero ser plato de segunda mesa hoy.
El: ¿Por qué lo dices?
Ella: ¿No es extraño que me llames cuando no estas presumiendo acerca de tu novia?
El: Yo… ya termine con ella… me tenía arto.
Ella: ¿Y por eso me llamas?
El: Es que… contigo es diferente, no eres como las demás, no se que me pasa contigo.
Ella: Oh… pero es fácil, siempre que tu estas mal, nos encontramos.
El: ¿Crees eso?
Ella: Siempre ha sido así.
El: Puede que tengas razón… Entonces… ¿Vendrás?
Ella: -Le da el ultimo sorbo a su café- … mmm… -dudo un momento- … Esta bien. ¿Nos vemos donde siempre?
El: Si…
Ella: Te llamo cuando vaya llegando.
El: Esta bien.
Ella: Adiós.
El: Adiós.

Colgué, cerré los ojos y espere a que llegara.